Cirugía estética

Cirugía estética tras la obesidad, ¿qué retocarse?

El principal objetivo de las personas que han tratado su sobrepeso, es volver a recuperar su aspecto físico ideal, algo que resulta casi imposible. Muchos deciden dar el paso y someterse a una operación de cirugía estética tras la obesidad para corregir aquellos defectos que nos recuerdan a una anterior etapa de nuestras vidas.


Normalmente, tras la operación de banda gástrica, balón gástrico, gastrectomía vertical o bypass gástrico, muchos pacientes se preocupan por su aspecto físico. Aunque están satisfechos con la pérdida considerable de peso y lo ven como un objetivo alcanzado, aún se sienten disconformes con su presencia e intentan luchar por eliminar cualquier tipo de rastro que le recuerde al pasado. Ya no hablamos de una necesidad de salud, hablamos de una operación de cirugía estética tras la obesidad que hará que nos sintamos mejor con nosotros mismos; que volvamos a querernos.

La cirugía estética tras la obesidad intenta corregir la flacidez corporal generada después de un gran proceso de adelgazamiento importante. Estas operaciones pueden prolongarse durante uno o dos años, intentando combatir la flacidez presente en la zona abdominal, la zona mamaria, los muslos, la espalda, las nalgas e incluso la cara.

El adelgazamiento extremo siempre suele ir de la mano de una flacidez abdominal, siendo la dermolipectomia abdominal o abdominoplastia una de las operaciones de cirugía estética tras la obesidad más frecuentes. Consiste en la eliminación de toda la piel y el tejido adiposo para posteriormente proceder a tensar la zona, definiendo las  áreas corporales y mejorando la silueta del paciente que presentará un abdomen plano. Tras la obesidad deberemos seguir una dieta equilibrada y una práctica regular de ejercicio, aunque esta técnica quirúrgica también resultará muy efectiva. Parte de una incisión transversal en la parte baja del abdomen y dependiendo de la flacidez, podrá ser de una mayor o menor longitud. Puede que sea necesario retocar la zona del ombligo o bien que esta se mantuviese intacta. Sin duda es un procedimiento quirúrgico seguro muy presente en las mujeres, aunque cada vez son más los hombres que deciden dar el paso en pro de su imagen corporal.

Otra operación de cirugía estética tras la obesidad es el remodelamiento del pecho. En la mayoría de  pacientes con obesidad, las mamas tienen abundante tejido graso o adiposo, por lo que su volumen se reduciría tras perder peso. Para recuperar ese aspecto joven y firme de nuestros pechos, podremos realzarlos mediante una mamoplastia o bien mediante la inserción de una prótesis de silicona (existen de diferentes texturas, tamaños y formas).

Algo muy común entre las personas que han sido sometidas a una operación de bypass gástrico o gastrectomía vertical, es que éstas quedasen descontentas con el estado de flacidez de su espalda, sus brazos, sus muslos y sus nalgas. En este caso, un buen lifting se convertirá en la mejor cirugía estética tras la obesidad. El lifting de brazos se basa en la extirpación del excedente de piel y el tejido celular subcutáneo que aparece cuando el paciente eleva los brazos unos 90 grados, separándolos del cuerpo. Mediante anestesia local, se realizará una cicatriz desde la axila hasta el codo. Por su parte, el lifting de muslos podrá trabajar sobre la cara interna de los muslos generándose una extirpación mediante anestesia local. Cuando es necesario corregir todo el contorno, se realizará una cicatriz circunferencial mediante anestesia, extirpando cualquier exceso de tejidos. No obstante, tras ambas operaciones habrá que evitar la práctica de deporte y cargar peso.

Las otras dos operaciones quirúrgica tras la obesidad, comentadas anteriormente, son las relativas a la espalda y las nalgas. Ambos son dos tratamientos muy seguros y eficaces que buscan realzar nuestra figura trasera. Mediante el lifting de glúteos lograremos eliminar, mediante una cicatriz y anestesia local, cualquier tipo de exceso de grasa que se presentase, perfilando la silueta de la cintura, las caderas y los glúteos del paciente.

Aunque menos frecuente, no podemos olvidarnos del lifting facial como operación de cirugía estética tras la obesidad. Muchas veces los pacientes quieren resolver los problemas de flacidez de la cara, el cuello y la papada. El lifting facial se define como un tratamiento, que aunque no nos quite años, logrará devolvernos nuestro tono cutáneo, los puntos de luz de nuestro rostro y eliminar los tejidos grasos sobrantes. Se realiza en una sola operación, pues consistirá en reposicionar las capas musculares (la piel y la grasa), retirando cualquier tejido sobrante (de la zona de la papada, el cuello o la cara) mediante una incisión que comenzará en la parte de las sienes y se extenderá hasta detrás de la oreja y del cuero cabelludo. Las cicatrices quedarán bien camufladas. Si nuestro cuello precisase de un tratamiento especial, se realizaría una incisión debajo del mentón.

La cirugía estética tras la obesidad se llevará a cabo en función del grado de exigencia de cada paciente, aunque nunca se recuperará el estado previo a la obesidad. Ésta no debe emplearse para solucionar la obesidad, ya que con el tiempo se volverá a recuperar la grasa perdida, por lo que sólo deberá realizarse una vez hayamos perdido todo el peso deseado tras la operación de obesidad. Lo mejor siempre será consultar a nuestro especialista antes de pasar nuevamente por el quirófano.

 
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