Cirugía obesidad

Consejos para evitar ganar peso en verano tras un tratamiento de obesidad

Una de las mayores preocupaciones de las personas que se someten a algún tratamiento de obesidad porque no son capaces de perder peso por las vías tradicionales es precisamente volver a recuperar los kilos perdidos después de la intervención. Además, estos pacientes temen al verano por ser una época en la que nos relajamos más con la comida.


Es un temor bastante extendido, porque estos tratamientos de obesidad suelen ser costosos y requieren de cierta disciplina del paciente para conseguir los objetivos. Banda gástrica, bypass gástrico, balón intragástrico o gastrectomía vertical son algunas de las intervenciones más utilizadas para conseguir que los pacientes con graves problemas de obesidad logren adelgazar.

En la mayoría de los casos, los resultados son un éxito, pero existen una serie de consejos para que estas personas con tendencia al sobrepeso no recuperen los kilos que perdieron tras el tratamiento, sobre todo en verano.

Consejos para evitar ganar peso tras un tratamiento de obesidad

Por ejemplo, los pacientes que se somenten a una cirugía de bypass gástrico consiguen perder entre el 50 y el 80 por ciento del sobrepeso durante el primer año y este porcentaje puede aumentarse durante el segundo. Pero para lograr que tras la pérdida de peso los resultados perduren, es necesaria una implicación del paciente, que debe incorporar ya para siempre unos buenos hábitos alimenticios y la práctica de ejercicio.

Tanto si te has sometido a este tratamiento de obesidad como a cualquier otro, para que esos kilos de más nunca vuelvan es recomendable seguir los siguiente consejos:

1.- Planifica las comidas. Una vez hayas llegado a tu peso sano podrás comer de todo, pero siempre en su justa medida. Debes diseñar tus menús teniendo en cuenta los nutrientes y propiedades de cada alimento. Dale prioridad a los que son ricos en minerales, ácidos grasos esenciales o vitaminas y destierra para siempre las grasas y los azúcares. Si tienes dudas para hacerlo, tal vez te ayude el consejo de un nutricionista.

2.- Controla las calorías. Cada uno, en función de su estatura, constitución y capacidad de quemar grasas tiene un número de calorías del que no debería pasarse para no engordar. Comprueba que tus menús no se pasan de tu número óptimo de calorías.

3.- No pases hambre.  Mantenerse en forma no es sinónimo de pasar hambre. Debes hacer las 5 comidas diarias de forma consciente y, aunque sabemos que en verano es más difícil porque estamos más relajados, a ser posible, no hagas grandes variaciones en los horarios.

4.- Bebe mucha agua. La ingesta de agua en la dieta es importante para una buena hidratación, sobre todo durante el verano, y porque produce sensación de saciedad. Aunque te cueste, por que tal vez estés de vacaciones, evita las bebidas alcohólicas.

5.- Haz deporte. Si implementas en tu vida la práctica de ejercicio verás como te  resulta mucho más fácil mantenerte en tu peso óptimo. ¿Por qué no pruebas con deportes acuáticos?

No debes obsesionarte para mantenerte en tu peso. Siguiendo estos consejos conseguirás no engordar tras tu tratamiento de obesidad y adquirirás unas rutinas muy saludables que se mantendrán para toda tu vida.

 

Operaciones estéticas tras abandonar con éxito la obesidad

Después de una dieta estricta, de mucho deporte, e incluso podría ser que tras la incorporación de un balón gástrico, nos preguntamos si aún tenemos que realizar otro esfuerzo. Hemos conseguido salir de la obesidad, pero ahora queda definir nuestra figura y en muchos casos una cirugía estética puede ser la mejor solución.


Aquellas personas que se han sometido a  una gastrectomía vertical, a la inserción de un balón gástrico o directamente que han perdido mucho peso en muy poco tiempo, se sentirán satisfechos por haber salido de la obesidad con pleno éxito. No obstante, haya sido de forma natural o bien mediante operación quirúrgica, salir de la obesidad es un camino solo para personas fuertes y que se quieran. En muchos casos, los resultados no son como pensamos, aunque en realidad presentemos un mejor estado de salud. Y es que ese cambio brusco en nuestro cuerpo, tras habernos quitado un gran peso de encima, podrá provocar en algunos pacientes un trastorno psicológico en el que ellos sepan que se encuentran mejor, pero que no acabasen de aceptarse con su nuevo aspecto. La existencia de molestias físicas por pieles redundantes, las exigencias profesionales o el propio grado de satisfacción del paciente, podrían llevar a éste a someterse a una nueva operación de cirugía estética tras haber superado la obesidad.

Las operaciones de cirugía estética más comunes tras la obesidad son: la abdominoplastia, la liposucción, el lifting de brazos y piernas y la mamoplastia en las mujeres. La mamoplastia es una técnica quirúrgica muy empleada entre las mujeres que padecieron obesidad para conseguir disminuir el tamaño de sus senos, evitando problemas cervicales o psicológicos, y realzar así esta parte de su cuerpo. Al adelgazar mucho, se produce una pérdida de la grasa mamaria y una caída de la glándula con verticalización de la zona aréola-pezón, la cual requerirá de una recuperación al estado juvenil. Si el paciente no tiene volumen mamario, se le colocarán prótesis submusculares, algo más bien frecuente en operaciones de reconstrucción por cáncer de mama.

Otra operación estética frecuente tras la obesidad es la liposucción, la cual se encarga de eliminar de forma eficaz las acumulaciones de tejido adiposo en ciertas zonas, especialmente en cartucheras, cintura lumbar, glúteos o los muslos. No obstante, no es aconsejable realizarla en abdómenes estriados. Por su parte, el lifting de brazos y piernas es una técnica quirúrgica cada vez más común tras la obesidad para conseguir eliminar el descolgamiento de piel y grasa subcutánea que se produce en la cara posterior de los brazos y en la cara interna de los muslos. Esta operación dejará cicatrices ocultas.

Hemos dejado para el final la abdominoplastia, quizás la intervención de cirugía estética más común tras la obesidad. Al igual que la dermolipeptomía, se enfocará en el descolgamiento del tejido abdominal tras una pérdida rápida de peso. Consistirá en una exéresis de piel y grasa sobrante del abdomen con un posterior reforzamiento de los músculos rectos del abdomen, adecuando el contorno corporal y dando forma a la cintura. Ésta es la operación de cirugía estética más reclamada en hombres tras la obesidad, siendo la abdominoplastia junto a la mamoplastia y el lifting las más solicitadas por las mujeres.

Someter al paciente a una operación de cirugía estética tras la obesidad no es algo que recaiga en la responsabilidad del especialista, sino del propio paciente. Existen remedios que se deben llevar a la práctica antes de pasar por el quirófano, como una correcta hidratación y nutrición, así como la práctica regular de ejercicio. Son operaciones muy sencillas que tendrán al paciente hospitalizado entre 3 y 5 días,  aunque luego tendrá que seguir unas curas cuidadosas y evitar movimientos y estiramientos de la zona operada. Nunca volveremos a tener el cuerpo ideal que teníamos antes de padecer obesidad, pero con las operaciones oportunas lograremos tener un alto nivel de satisfacción. Si aún no quedamos satisfechos, siempre nos quedarán las operaciones de cirugía estética posteriores. ¡Pasar por el quirófano es libre, pero hazlo con cabeza!

 

 

 

Navidades sin peso: cómo prevenir la obesidad

Cuando llegan estas fechas vamos de cena en cena, y claro, llegan Nochebuena y Nochevieja y éstas se vuelven más copiosas. ¿Cuándo se para aquí? Hay que hacer acto de presencia pero controlar lo que se come para prevenir la obesidad y otros riesgos. ¡Te señalamos unos consejos que puedes tomar estas Navidades!


Diferentes estudios demuestran que los españoles ganamos entre 0’5 y 3 kilos más después de la Navidad. Las cenas con amigos, de trabajo y en familia nos pasan factura. ¿Cuándo hacemos ejercicio? En estas fechas las personas que padecen obesidad y enfermedades cardiovasculares crónicas deben tener especial cuidado, pero no solo ellos, sino que todos debemos cuidarnos si queremos huir de la báscula y no comenzar después de Reyes la conocida “operación bikini”. No hay dietas milagrosas, simplemente es cuestión de no agobiarse y marcarse unos hábitos razonables de  comida e intentar hacer deporte previamente o después de una comida copiosa. Las personas diabéticas deben tener especial precaución con los dulces, aunque en el mercado existe una amplia selección de turrones y dulces sin azúcares. ¡Hay algunos consejos que todos podemos seguir para prevenir la obesidad estas Navidades!

1.      ¡Fuera nervios! Si comemos relajados estaremos previniendo el sobrepeso.

2.      Vino tinto y sidra. Tienen menos calorías que el vino blanco y el champán.

3.      ¡Planifica el menú! Si el primer plato es una carne grasa, procura tomar un entrante ligero.

4.      ¡Nada de picotear! En la cocina procura que no se te vaya la mano a deshoras.

5.      Salsas caseras. A la hora de cocinar, opta por salsas y caldos a base de hortalizas, cítricos, yogur desnatado y vinagretas, pero nada de salsas industriales grasas.

6.      De todo, pero poco. Selecciona en tu plato un poco de todo, pero en reducidas cantidades y sin repetir.

7.      Controla lo que bebes. Las bebidas alcohólicas y azucaradas poseen muchas calorías vacías.

Tanto si la padeces como si quieres prevenirla. La obesidad y otros riesgos deben quedarse fuera de tus reuniones estas Navidades. ¡Y tú puedes evitarlo!

 

Enfermedades causadas por la obesidad

Someterse a una cirugía de la obesidad como puede ser un ByPass Gástrico es siempre la mejor solución para mejorar la calidad de vida en aquellas personas que sufren obesidad y ver mermada su salud y con ello incluso su esperanza de vida. Y es que, la obesidad puede dar pie a la aparición de diferentes enfermedades causadas por este desproporcionado exceso de peso.


La obesidad, como sabemos, va más allá de ser simplemente un problema estético. Está considerada ya una lacra de la sociedad moderna donde incluso la padecen hasta los niños. Concretamente, 41 millones de pequeños menores de 5 años padecen de obesidad en la actualidad. Un problema que puede remitirse pero que no es fácil. Según la Organización Mundial de Salud (OMS), es “una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”. Incluso en determinados casos, la única manera de solucionarla y alarga la vida de quien la sufre es someterse a alguna de las técnicas que la cirugía de la obesidad pone al alcance de los pacientes, entre ellos el ByPass Gástrico.

Hacer oídos sordos o mirar hacia otro lado cuando uno mismo o un familiar padece de obesidad es una actitud nociva. Y es que, la obesidad puede ser el germen para la aparición de otra serie de enfermedades que pueden complicar la vida del paciente. En ocasiones más remotas, incluso la muerte. Las enfermedades cardiovasculares como por ejemplo los infartos están estrechamente vinculados a las personas que poseen este desbarajuste en su masa corporal, pero tan solo es el mal más conocido. Otras enfermedades causadas por la obesidad de quien la sufre son los accidentes cerebro vasculares donde el cerebro no llega a recibir oxígeno y nutrientes pudiendo causar daños irreparables.

La cardiomegalia es el crecimiento anormal del músculo cardiaco ocasionado por la hipertensión arterial crónica desarrollada principalmente por la obesidad. La hipertensión o las hiperlipidemias, que es la presencia de niveles  elevados o anormales de lípidos o lipoproteínas en la sangre, son otras de estas enfermedades causadas por la obesidad. Pero aún hay más. Quienes padecen obesidad y no se someten a una cirugía de la obesidad profesional, pueden padecer dolor de espalda, artritis aguda que puede llegar a desencadenar en dolores intensos en las articulaciones y limitaciones graves en los movimientos. También alteraciones graves en las extremidades inferiores, cadera, columna vertebral con dolores graves e incluso osteoporosis debido a ese exceso de grasa relacionado.

Padecer obesidad es poder padecer algún tipo de cáncer ya que el cuerpo produce en este estado mayor cantidad de estrógenos y excesos de otras hormonas. También dificultades en el sistema respiratorio, apnea del sueño, enfermedades del tubo digestivo o del hígado, afecciones como  cálculos biliares, depresiones y una enfermedad causada por la obesidad muy común en pacientes, diabetes. La diabetes es un trastorno del aprovechamiento de la glucosa por el organismo, causado generalmente por esa deficiencia en la secreción de insulina en el páncreas y que se caracteriza principalmente por un aumento de la cantidad de glucosa en la sangre (hiperglucemia). Es una de las enfermedades más peligrosas y comunes que aparecen en este tipo de pacientes.

 

La edad necesaria para una cirugía contra la obesidad

Para poder beneficiarse de las ventajas del Método POSE todo paciente debe cumplir y seguir unos requisitos. Y uno de los más importantes es la edad, aunque no el único. Te contamos algunos de los requisitos más importantes que exige el Método POSE.


La obesidad infantil continúa creciendo con prisa y sin pausa en España. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 15% y un 18% de los niños en nuestro país ya son obesos. Una patología que podría empujar a estos pequeños a formar parte en el futuro de las más de 641 millones de personas que sufren obesidad en todo el mundo. En un planeta en el que habitan 7.300 millones, esto significa que un 13% de la población mundial ya es obesa. Pero claro, ¿cuál es la edad necesaria para una cirugía contra la obesidad? ¿o desde qué edad una persona puede beneficiarse de las ventajas del Método POSE?

Para someterse a una cirugía contra la obesidad u optar por el revolucionario Método POSE como la mejor manera de perder peso de una forma absoluta y mantenerse así para siempre, el paciente debe seguir una serie de condiciones básicas para poder someterse a este tipo de tratamientos. Y la edad para el Método POSE es también un aspecto clave a tener en cuenta ya que el paciente deberá haber cumplido los 18 años y por tanto ser mayor de edad para poder sumarse a este método con un IMC ≥ 40 kg/m2.

Es recomendable que la obesidad del paciente que se va a someter al Método POSE esté establecida al menos desde hace 5 años para comprobar que, de verdad, se trata de un problema enquistado en el tiempo y no un aumento puntual de peso. Se valorarán también los continuos fracasos de tratamientos supervisados de pérdida de peso, la ausencia de trastornos endocrinos que puedan ser la causa de la obesidad mórbida y que el paciente  tenga una cierta estabilidad psicológica. ¿En qué nos estamos refiriendo con esto? en la ausencia de abuso de alcohol o drogas de la dieta, en la ausencia de alteraciones psiquiátricas mayores  como esquizofrenia y psicosis, retraso mental, trastornos en el comportamiento alimentario como bulimia.

Es importante que el paciente que se somete al Método POSE tenga la suficiente edad mental para entender tanto el proceso, como el postoperatorio que debe seguir. Qué puede y qué no puede comer y qué puede y qué no puede hacer. El objetivo siempre debe ser perseguir y mantener el peso ideal tras el Método. 

 

Primer estudio europeo que avala la eficacia del Método Pose

El Método Pose se ha confirmado como uno de los métodos de adelgazamiento más efectivos del mercado. Tanto que incluso se ha publicado un multi informe europeo acerca de la efectividad de este método. Es significativo ya que se trata del primer estudio que se realiza en Europa y que pone en evidencia el gran éxito en la pérdida de peso de este método.

Hasta entonces miles de pacientes en todo el mundo eran la prueba más palpable del gran éxito del Método Pose como el método de adelgazamiento más en boga en la actualidad. Una reducción de estómago sin incisiones y de apenas 40 minutos de duración que logra que muchas personas con sobrepeso, cansadas de probar mil y un métodos para adelgazar, consigan perder esos kilos que afectan tanto a su vida personal como a su salud. Pero ahora ya hay un estudio europeo realizado por diferentes hospitales de toda Europa que ponen de relevancia la efectividad del Método Pose frente a un programa hospitalario de dieta y ejercicio.

Dicho estudio, patrocinado por USGI Medical, ha arrojado interesantes conclusiones. El Método Pose, que se realiza por vía oral mediante una simple endoscopia y que consiste en realizar una serie de pliegues en el fundus gástrico para modificar el tamaño del estómago y reducir así su capacidad, así como en el antro para enlentecer su vaciado, consigue una sensación de saciedad constante que pueden ayudar a perder casi tres veces más peso que cualquier programa basado en dieta y ejercicio. Para ello se supervisó durante 12 meses a 44 personas con obesidad de diferente intensidad, con un exceso de peso que incluso superaba los 50 kilos. Este estudio dividió a las personas en dos grupos. A 33 de ellos se les practicó el Método Pose y a los otros 11 un programa bajo supervisión de un dietista. Durante el proceso, todos ellos fueron acompañados por profesionales para comprobar que gozaban de una buena salud y que el peso corporal estaba reduciéndose de forma positiva.

Al finalizar este estudio europeo sobre el Método Pose como método de adelgazamiento, se pudo observar como los pacientes que habían seguido el Método Pose habían perdido el 46,5% del sobrepeso. Mientras que los once restantes, habían perdido un 18,12%, menos de la mitad. Cifras que ponen de relevancia como el Método Pose es un avance médico para aquellas personas que desean perder peso de manera segura pero que por el contrario no son aptas para una intervención quirúrgica.  Además se trata de un método que no presenta dificultades nutricionales futuras ni cambios permanentes en el tracto gastrointestinal.

 

Qué comer tras el método POSE

En la lucha contra la obesidad no todo está perdido. El método POSE se ha confirmado como la técnica más precisa para perder esos kilos que parecen imposibles pero, ¿cómo mantenerse después de esta cirugía? ¿qué comer tras el método POSE? No se tiene porqué pasar hambre.

Según diferentes estudios, la cirugía que tiene como objetivo la reducción de estómago sin incisiones también conocida como método POSE puede ayudar a perder hasta 25 y 30 kilos en los pacientes con obesidad. Ayudándoles a una mejora física sin precedentes, pero sobre todo en términos de salud aportándoles una mejor calidad de vida. Las preocupaciones de los pacientes que se someten a esta cirugía son muchas, traducidas en multitud de dudas fruto del desconocimiento que tienen sobre el método pero hay una importante que cabe la pena aclarar, ¿qué comer tras el método POSE?

En apenas 40 minutos, bajo anestesia general y mediante una reducción de estómago sin incisiones realizada por vía oral mediante una simple endoscopia, el paciente puede llegar a perder esos kilos que ni le favorecen ni le convienen. Eso sí, tras la intervención no cabe la pena bajar la guardia y aunque éste nunca volverá a coger esos kilos que tenía, es mejor siempre controlar lo que se come. El primer paso y como no podía ser de otra manera por exigencias de la misma intervención, es disponer las primeras semanas de una dieta blanda. Comer tras el método POSE no debe porque significar un sufrimiento para los pacientes. No tienen porqué pasar hambre ni porqué sacrificar las cinco comidas al día. Se trata de reeducar los hábitos alimenticios y apostar por hacer aún más visibles esos resultados que, ipso facto, se empiezan a notar en el cuerpo.

El método POSE tiene como generar una sensación de saciedad constante para que el paciente se sienta satisfecho ingiriendo una pequeña cantidad de alimentos. Tras el método POSE, se debe comer una dieta consistente en la ingesta de líquidos claros, durante unos 3 días aproximadamente. A continuación se debe seguir una dieta líquida completa, baja en grasa y con alto contenido en proteínas durante al menos entre 2 y 4 semanas. Tras el primer mes, el paciente volverá a ir incorporando a su menú diario ciertos alimentos que creía desterrados. Una dieta blanda con alimentos ricos en proteínas y de fácil asimilación por parte del estómago como huevos, quesos bajos en calorías, carnes magras de pollo o pescados. Eso sí, deben ser alimentos triturados para evitar digestiones pesadas u obstrucciones. Ya desde el segundo mes tras la cirugía por el método POSE, el paciente podrá ir incorporando con cierta preocupación platos algo más pesados pero que irá asumiendo poco a poco con el paso del tiempo. Hay que recordar que dicho método ha realizado una serie de pliegues en el fundus gástrico para modificar el tamaño del estómago y reducir su capacidad por lo que las cantidades de comidas nunca volverán a ser como las anteriores a la intervención.

 

15 consejos para no recuperar peso tras un bypass gástrico

Después de someternos a un bypass gástrico, no debemos volver a la rutina de antes de la intervención ya que podemos recuperar kilos y la cirugía apenas habrá servido para nada. Te ofrecemos algunos consejos para no recuperar peso tras un bypass gástrico.

Está claro que cuando decidimos someternos a un bypass gástrico queremos perder kilos y perderlos para siempre. Ese debe ser nuestro objetivo. Pero ojo, no hay que pensar que una vez que optemos por una cirugía de bypass gástrico, no podemos ya recuperar los kilos que hemos perdido y que podemos comer todo lo que queramos. Hay que seguir una dieta personalizada y equilibrada, con un seguimiento médico profesional que nos vigile nuestro nuevo estado físico y nos asegure que cumplimos fielmente el objetivo que perseguimos. Y es que es normal que el paciente, una vez vuelve a comer sin dietas restrictivas aumente un poco su peso pero esto no debe verse como un fracaso en la cirugía de bypass gástrico ni mucho menos. Es algo habitual como proceso de adaptación. Por eso nada mejor que seguir a rajatabla estos 15 consejos para no recuperar peso tras un bypass gástrico.

1. Seguir una dieta equilibrada ingiriendo todo tipo de nutrientes donde deben prevalecer las verduras, el pescado y las carnes en su justa medida.

2. Que esta dieta esté diseñada de forma personalizada gracias a un doctor con experiencia en la materia.

3. Controlar la cantidad de calorías que se ingieren en cada comida.

4. Tras una cirugía de bypass gástrico, se debe realizar un seguimiento médico sobre el control del peso para favorecer el éxito de esta cirugía de bypass gástrico.

5. Limitar el consumo de alimentos hipercalóricos (azúcares, carbohidratos…)

6. También reducir el consumo de alcohol.

7. Evitar en la medida de lo posible bebidas con gas.

8. Realizar ejercicio diario, al menos durante 30 minutos como por ejemplo la práctica de running o andar a paso ligero.

9. Mantener los horarios de la comida.

10. Evitar comer ni picar entre horas.

11. Si te has sometido a un bypass gástrico y debes comer fuera de casa normalmente o viajas por motivos laborales, intenta llevarte la comida preparada de casa sin saltarte la dieta.

12. Realizar actividades de ocio que ayuden a calmar la ansiedad para evitar comer cuando en realidad no se tiene hambre.

13. Controlar la vida social y saltarse la dieta durante los fines de semana.

14. Un buen descanso ayudando a una buena digestión, a calmar la ansiedad y también en la quema de calorías.

15. No te obsesiones con la comida. No comas solo ensaladas. Debes tener una alimentación equilibrada. Eso es esencial para unos buenos resultados tras una cirugía de bypass gástrico.

 

Cuál es la edad recomendada para un bypass gástric

¿Tengo demasiada edad para someterme a un bypass gástrico? ¿soy demasiado joven para optar por estar técnica en mi lucha contra la obesidad? ¿cuál es la edad para un bypass gástrico más recomendada? Existen muchas dudas acerca de cuál es el mejor momento cara a someterse a esta técnica quirúrgica que ofrece las mejores garantías contra la obesidad mórbida. Te la desvelamos.

La falta de información previa acerca de lo que es en realidad y en qué consiste el bypass gástrico provoca que muchos pacientes tengan desconfianza e incluso hasta miedo acerca de esta técnica quirúrgica. Hoy en día tan efectiva como segura. De hecho, la tecnología ha avanzado sobremanera gracias a la aplicación de la cirugía laparoscópica que cada día más nos encontramos con mejores resultados. Y un cada vez mayor número de pacientes que han rebajado considerablemente su peso, lucen una mejor figura y una mejor salud. Pese a ello aún los hay que se muestran reticentes con alguna cuestiones en torno a esta técnica. Por ejemplo, ¿cuál es la edad recomendada para un bypass gástrico?

Más que la edad, lo importante para que un paciente tanto sea hombre como mujer obviamente debe cumplir con un mínimo de índice de masa corporal. Aquel que determina si la persona padece de obesidad y es óbice para ser intervenida. En este sentido, el paciente debe presentar obesidad mórbida grado IV o superior con un índice de masa corporal igual o superior a 40. Aunque los hay que con 35 pero con enfermedades que agraven su situación también pueden ser receptores de esta técnica. Como diabetes tipo II, síndrome metabólico u obesidad. Si hablamos de edad para un bypass gástrico, se recomienda que el paciente haya pasado ya la pubertad y tenga la madurez necesaria para entender todo el procedimiento. En qué va a consistir el pre operatorio, la intervención y la recuperación o post operatorio. Además debe ser consciente que después de un bypass gástrico debe cuidarse en su lucha permanente contra la obesidad mórbida.

En cuanto a la edad adecuada para un bypass gástrico siempre dependerá de un factor clave: el grado de obesidad y la salud general del paciente. En un extremo, es importante destacar que los pacientes pueden haber superado incluso los 65 o 70 años y someterse a un bypass gástrico. En este sentido, si es un paciente sano no habría ningún problema. En el otro y según quedó patente en el XIX World Cogress IFSO (International Federation for the Surgery of Obesity and Metabolic Disorders 2014) celebrado en Montreal, Canadá, la edad mínima de aplicación de esta técnica quirúrgica estaría determinada ante todo por la maduración ósea del paciente.  En las niñas de 13 a 14 años en adelante y en los niños de 15 a 16 años.

 

¿De qué está hecho un balón intragástrico?

El balón intragástrico se ha convertido en la mejor opción para aquellas personas que quieren adelgazar sin tener porque someterse a una cirugía. Sin embargo, la falta de información sobre esta técnica puede provocar el recelo de ciertas personas que, entre otras cuestiones se preguntan, ¿de qué está hecho un balón intragástrico? En realidad, ¿qué estamos insertando en nuestro cuerpo? Te lo contamos. (LEER MÁS)

Cada vez son más las personas que en su lucha contra la obesidad optan por el balón intragástrico para facilitar la pérdida de peso. Sin embargo, aún las hay que por desconocimiento y falta de información se muestran incluso temerosas ante este sencillo método que es rápido, indoloro y cómodo. Y se preguntan, ¿de qué está hecho un balón intragástrico? ¿qué estamos introduciendo dentro de nuestro estómago?

Un balón intragástrico no es más que una esfera de silicona totalmente segura y que no presenta ningún riesgo para la salud. Una vez introducida en el estómago siempre bajo control endoscópico, ésta se rellena con 600 cc de agua y posteriormente se deja flotando libremente en la cavidad gástrica. Sin más. Al ocupar una parte del estómago y dificultar así su vaciado, el paciente tiene ipso facto una importante disminución de la sensación de hambre y también de la ansiedad que le empuja a comer, en ocasiones, sin control y que pueden desencadenar a esa obesidad.

El objetivo del balón intragástrico no es solo que el paciente pierda peso, sino que lo mantenga conforme pasen los meses. Para ello es importante el hacer un mínimo de ejercicio diario, aunque sea salir a andar de 30 a 60 minutos, y hacer dieta. Optar por un balón intragástrico siempre es recomendable que vaya acompañado a posteriori con un médico especialista que diseñe una dieta personalizada con el objetivo de no ganar peso, de tener un peso saludable y que el paciente no tenga sensación de hambre o ansiedad en cualquier momento.

A la pregunta, ¿de qué está hecho un balón intragástrico? También la acompaña muchas veces el cómo se realiza la introducción de éste dentro del estómago del paciente. Simplemente se realiza de forma ambulatoria, con una sedación ligera controlada por un anestesista y siempre bajo control endoscópico. Se introduce el balón y el endoscopio por la cavidad oral sin cirugía. En realidad se trata de una técnica que no dura más de 20 minutos y dentro de los 30 a 45 minutos posteriores, el paciente ya se puede ir a casa. Los primeros tres días puede sentir molestias en el estómago e incluso náuseas pero es normal. El estómago se debe ir adecuando al balón intragástrico. El balón se lleva durante seis meses y después se debe retirar.

Quiero información sobre Balón gástrico

A la hora de luchar contra la obesidad son muchos los métodos que existen. desde luego, ninguno sustituye ni reemplaza a llevar una buena higiene de vida: practicar deporte diariamente y llevar una dieta sana.

No obstante existen una serie de intervenciones que nos pueden ayudar mucho entre los que destaca el que se ha venido en llamar “balón gástrico”. Que consiste ni más ni menos que en la colocación de un balón gástrico o pelota de silicona en el interior del estómago. Esta práctica tiene por objetivo buscar reducir el apetito al colocar dentro del estómago un peso similar al que podría tener la comida. Estos balones gástricos están fabricados en un material que es totalmente compatible con la biología de nuestro cuerpo y que no le supone ningún tipo de daño. Al estar en el interior de nuestro cuerpo nos provocan una sensación de saciedad.

A poco que haya una presencia en el estómago de comida, los balones gástricos hacen que sintamos pesadez en el estómago y sensación de estar ya llenos. De esta manera, nuestro cerebro recibirá el impulso de que ya estamos saciados, por lo que comeremos mucho menos y nos resultará mucho más fácil reducir el consumo de calorías. ¡Se acabó esa fuerza de voluntad sobrehumana!

El balón gástrico permanece 7 meses dentro de nuestro cuerpo, tras los cuales he retirado de forma endoscópica de la misma manera en que fue colocado.
Tenemos que tener en cuenta que el balón gástrico es uno de los métodos más interesantes cuando no estamos ante una situación de obesidad mórbida severa. Y es que la colocación del balón gástrico es una de las opciones que tienen las personas que desean perder más de 12 kilos de forma controlada y sin tener que estar en situación de exceso de peso.

Desde luego, al igual que otras técnicas, debe realizarse un estudio previo completo al paciente para comprobar que sea apto para él. Además, no debemos olvidar como ya hemos señalado antes la importancia de tener una asistencia médica, psicológica y nutricional.

El aspecto positivo del balón gástrico, además del hecho de que pueda ser utilizado por personas que no están en una situación de obesidad extrema, es la fácil colocación. situarlo dentro de nuestro estómago se hace de forma totalmente indolora y sin ningún tipo de molestia. Tampoco hay cirugía de ningún tipo:
el método de aplicación es sencillo. Primero se realiza una primera cita en la que el médico responsable de evaluar al paciente que quiere someterse a la colocación del balón gástrico.

Una vez que se ha determinado su posibilidad, se coloca de forma sencilla y rápida sin hospitalización. y es que el balón gástrico es tan sólo un globo de silicona que se introducen vacío de forma endoscópica. Este proceso se realiza con el paciente sedado por lo que el dolor es mínimo o nulo. En cuanto el balón ha sido colocado se le aplica una solución salina estéril. Una vez que se ha colocado, el paciente puede irse a casa en el mismo momento. No existe necesidad alguna de guardar un periodo de post operatorio ni, tampoco, de estar hospitalizado.

Eso sí, tenemos que tener en cuenta que una vez que nos hemos colocado el balón gástrico tenemos que practicar ejercicio a diario y controlar nuestra dieta. Y es que durante los 7 meses siguientes tendremos que aprovechar esta oportunidad para perder peso a través de una rutina deportiva y una modificación de la dieta para poder adelgazar.

Transcurridos los 7 meses, el doctor nos retirará el balón gástrico en otra intervención similar a la primera. De igual forma que la primera vez, tampoco será necesario en esta ocasión someternos a ningún tipo de post operatorio ni de periodo de hospitalización.

 

Páginas

Suscribirse a RSS - Cirugía obesidad