Gastrectomía vertical

Cuál es el resultado de una cirugía contra la obesidad

Si padeces obesidad y estás tanteando cuáles de las opciones existentes se adaptan mejor a tus necesidades físicas o lo que es lo mismo ByPass Gástrico, Banda gástrica, Balón Gástrico o Gastrectomía Vertical, primero debes conocer cuáles son los resultados que, por norma general, se dan en este tipo de cirugías contra la obesidad

Optar por una cirugía contra la obesidad es un paso más en el objetivo de empezar una nueva y más saludable vida. No solo por el evidente cambio físico que vas a disfrutar, sino también porque vas a ayudar a tu corazón, a tus articulaciones, a tu sistema nervioso… en definitiva, vas a mejorar tu calidad de vida. Pero, ¿cuál de todas las cirugías contra la obesidad ofrece los mejores resultados?

Obviamente, los resultados dependerán siempre de cada persona pero son bastante parejos si comparamos los conseguidos con técnicas como el ByPass Gástrico, Banda gástrica, Balón Gástrico o Gastrectomía Vertical. Los resultados cifran una media que se sitúa por encima del 70% del peso total reducido como objetivo. Incluso en algunos casos se llega a perder el 100% del planteamiento inicial.

Debes tener en cuenta que la pérdida de peso mayor se produce inmediatamente durante los primeros seis meses posteriores a la cirugía contra la obesidad que tú elijas. Por eso, debes animarte a realizarte cuanto antes para poder ver a corto plazo ese cambio tan notorio en tu vida. Obviamente hay que reeducar el organismo en cuanto a alimentación y ejercicio. El reto del paciente empieza al año después de haberse sometido a la intervención contra la obesidad elegida.

Y es que, es al cabo de un año cuando el peso solo depende de uno mismo. De lo que uno come, de los hábitos de vida establecidos y también va a depender de si se trataba de una obesidad metabólicamente más activa. Si se recuperan unos kilos, de hecho, el paciente no debe porqué estar en alerta, es incluso hasta normal. Eso sí, siempre hasta unos límites y siempre vigilando la báscula. Pero también acudiendo a las revisiones de mantenimiento. Se deben respetar las consultas al endocrino durante unos años para que el control del peso tras la cirugía contra la obesidad elegida sea controlada por especialistas, más allá del control en casa.

Las cifras a largo plazo también son positivas. De hecho, el 70% de los pacientes que tenían antes obesidad, logran mantener el peso a largo plazo y un 20% aumentan peso pero dentro de un nivel aceptable. Obviamente no seguir los consejos previos hace que el 10% de los casos fracase y vuelvan a recuperar una gran cantidad de kilos. Por ello hay que tener en cuenta siempre, que una vez sometido a una cirugía de estas características el modus vivendi del paciente debe ser, sin duda, otro.

 

10 cosas que deberías saber sobre la gastrectomía vertical

Perder peso a veces se convierte en una obsesión. En otros casos, en una necesidad. La gastrectomía vertical poco o nada tiene que ver con “la operación bikini”, es algo serio, pues es nuestra salud la que está en juego. A continuación te detallamos un decálogo de cosas que debes saber sobre este tipo de cirugía cada vez más común.


También conocida como gastrectomía en manga, reducción gástrica o gastrectomía parietal, esta operación quirúrgica debe ser entendida como una última medida para aquellos pacientes que cumplen ciertos criterios relacionados con el peso y la salud. Su grado de peligrosidad viene derivado por la complejidad de la operación, pues consiste en modificar el tamaño del estómago, produciendo directamente cambios drásticos en nuestros hábitos alimentarios diarios.

No debemos olvidar que este tipo de operación no está pensado para quienes quieren hacer una dieta puntual o perder unos kilos de más, ya que el paciente debe estar preparado física y mentalmente antes de entrar en quirófano. La gastrectomía vertical en manga requiere del compromiso de la persona para seguir respetando los hábitos alimentarios impuestos por los médicos especialistas una vez realizada la operación de reducción de estómago.

Otro de los factores que determina si somos el perfil idóneo al que va dirigido este tipo de operación es el Índice de Masa Corporal (IMC). Aquellos que poseen un IMC superior a 40 son consideradas como poseedoras de una obesidad extrema, y por consiguiente susceptibles de este tipo de operación. Pero como en todo en la vida hay excepciones, pues si nuestra masa corporal está entre 30 y 40 pero tenemos factores como la diabetes, entonces sí podremos acceder a una gastrectomía vertical. Al margen del IMC, el médico podrá solicitar otras pruebas (análisis de sangre, de glucemia y de lípidos o pruebas renales, entre otras) para comprobar que nuestro organismo podrá afrontar dicha operación. La edad, el sexo o nuestros hábitos de vida serán también importantes.

Antes de la operación se aplicará anestesia general sobre el paciente. La gastrectomía vertical se seguirá por medio de una cámara diminuta colocada en el abdomen. Esta operación puede tener una duración de entre 60-90 minutos. El cirujano extirpa una parte del estómago y le da forma de tubo vertical. Con la operación se extirpa aproximadamente el 85% del estómago, por lo que una vez finalizada la operación nuestra bolsa estomacal ganará una capacidad de entre 57 y 141 gramos de alimento, con lo cual notaremos que nos saciaremos muy pronto.

Una vez analizados en líneas generales los criterios que debe cumplir un paciente para poder ser sometido a una gastrectomía vertical, ahora queremos mostrarles diez cosas que deben conocer del antes, el durante y el después de la operación. ¡Vayan abriendo boca y tomen nota!

1.      Se trata de una operación de extrema urgencia para personas con serios problemas de obesidad. No es un mero capricho. Antes de meternos en el quirófano debemos saber los peligros que supone esta cirugía.

2.      En el análisis previo a la operación que nos realiza nuestro médico debemos comunicarle si somos fumadores, si estamos embarazados, qué medicinas estamos tomando o cuáles son nuestros hábitos diarios.

3.      Visitar a nuestro médico de forma periódica para que pueda verificar si tenemos otros problemas, aún no detectados, como diabetes, hipertensión arterial o problemas cardíacos-pulmonares.

4.      Antes de la operación gástrica, es importantísimo asistir al hospital sanos no solo físicamente, sino también preparados mentalmente sabiendo las consecuencias que ésta podría tener en nuestro organismo.

5.      Entre los riesgos asociados con la gastrectomía vertical, y en concreto con la anestesia general previa debemos destacar: reacciones alérgicas a la anestesia o  dificultad para respirar.

6.      Durante la operación pueden aparecer otros problemas como hemorragias, coágulos sanguíneos que pueden desplazarse hasta los pulmones, accidentes cerebro-vasculares, infecciones y, aunque menos frecuentes, ataques cardíacos.

7.      Después de la gastrectomía parietal podremos experimentar: irritación del estómago (gastritis), lesiones en el estómago, pérdida de contenidos en el lugar del engrapado, movilidad de los alimentos en el estómago con motivo de la cicatrización y vómitos después de comer demasiado.

8.      Una vez llegados a casa ahora comienza nuestro trabajo. Para continuar bajando de peso y que esta operación resulte efectiva, el paciente deberá seguir las pautas de ejercicio y alimentación que el cirujano y el nutricionista le han aportado.

9.      Al comer nos sentiremos realmente saciados con pequeñas dosis de alimentos. Las comidas deben ser pequeñas para evitar que el estómago restante pudiese estirarse.

10.  Es una operación segura, pero no al cien por cien. Como toda operación conlleva su riesgo, por eso debemos estar muy seguros y contar con el asesoramiento médico y familiar antes de dar el paso. Si la operación resulta positiva, no debe ser un aliciente para seguir entrando en quirófano y operarnos de otros problemas aparentes, ya que la “obsesión por el bisturí” es otra de las consecuencias psicológicas de cualquier tipo de operación quirúrgica.

La gastrectomía vertical es una técnica segura y eficaz para el tratamiento de la obesidad mórbida, y como todo en esta vida es positiva siempre y cuando se actúe con cabeza, por necesidad y sólo como último recurso si lo que peligra es nuestra salud. Y es que cuando la otra opción es meterse en un quirófano y poner en riesgo nuestra vida, el deporte y una dieta saludable siempre ganarán la partida.

 

 
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