El uso de medicamentos para perder peso que actúan sobre el receptor GLP-1, como Mounjaro y Wegovy, ha aumentado rápidamente en los últimos años. También han crecido su promoción en redes sociales y la posibilidad de obtenerlos a través de plataformas digitales o canales no autorizados, en ocasiones sin una valoración médica previa.
Ante esta situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el 30 de julio de 2026 una declaración sobre el uso seguro y adecuado de los agonistas del receptor GLP-1. El organismo advierte especialmente sobre la automedicación, el uso sin indicación clínica y la adquisición de productos cuya calidad y procedencia no están garantizadas.
¿Qué preocupa a la OMS?
La advertencia no cuestiona la utilidad de estos medicamentos cuando están correctamente indicados. De hecho, la OMS reconoce que presentan una relación favorable entre beneficios y riesgos cuando se utilizan de acuerdo con las indicaciones aprobadas y bajo la supervisión de profesionales sanitarios cualificados.
La preocupación se centra en una tendencia diferente: personas que recurren a estos tratamientos con un objetivo meramente estético, sin diagnóstico de obesidad ni otra indicación clínica, y que los obtienen sin prescripción o a través de canales informales.
Según la OMS, las redes sociales y el marketing digital están contribuyendo a presentar estos fármacos como una solución rápida para adelgazar, desligada de la valoración y el seguimiento que requiere cualquier tratamiento médico.
El tratamiento no consiste únicamente en prescribir un medicamento
Los medicamentos para el tratamiento de la obesidad no son adecuados para todas las personas ni deben emplearse del mismo modo en todos los casos. Antes de iniciarlos es necesario valorar el peso, el índice de masa corporal, los antecedentes clínicos, las enfermedades asociadas, la medicación habitual y los objetivos que pueden alcanzarse de forma realista.
El seguimiento médico también permite ajustar la dosis, evaluar la respuesta, detectar posibles efectos adversos y decidir durante cuánto tiempo conviene mantener el tratamiento.
Prescindir de este control puede exponer al paciente a riesgos evitables. Estos aumentan cuando el producto procede de una fuente no autorizada, ya que no siempre es posible garantizar su identidad, composición, pureza, concentración o correcta conservación.
Un tratamiento indicado para quien puede beneficiarse de él
La obesidad es una enfermedad crónica y compleja. El tratamiento farmacológico puede ser una herramienta eficaz, pero debe formar parte de un abordaje individualizado y estar dirigido a pacientes que cumplen los criterios médicos correspondientes.
Además, un índice de masa corporal inferior a 30 no excluye automáticamente cualquier indicación: determinados medicamentos también pueden estar autorizados para personas con sobrepeso y problemas de salud asociados. Por eso, la decisión no debe basarse únicamente en una cifra ni en recomendaciones encontradas en internet, sino en una valoración clínica completa.
Tratamiento farmacológico de la obesidad en Clínica UCOM
En Clínica UCOM, el tratamiento farmacológico de la obesidad comienza con una evaluación médica para determinar si está indicado y establecer la opción más adecuada para cada paciente.
Durante el seguimiento se controla la evolución, se ajusta la pauta cuando es necesario y se acompaña al paciente para conseguir una pérdida de peso significativa con las mayores garantías de seguridad.
La OMS no cuestiona la utilidad de estos medicamentos, sino su uso sin las debidas garantías. Para que el tratamiento sea eficaz y seguro, debe existir una indicación médica, utilizarse medicamentos procedentes de canales autorizados y mantenerse un seguimiento profesional adecuado.